Ya hacía un
tiempo que no me daba el gusto de visitar un museo. Y hacía rato que tenía el
Hermitage en la mira, pero por una razón u otra quedaba relegada la visita.
El pasado fin de
semana estuve en Ámsterdam con una amiga y aproveché que ella es también una
‘mente cultural’ como yo y fuimos juntas. Con la Museumkaart la entrada es
gratuita.
Al contrario de
los muchos museos que hay en Holanda y específicamente en la ciudad de Ámsterdam,
el Hermitage es algo diferente. Si bien está considerado como un museo, en mi
opinión tiene más calidad de edificio cultural que otra cosa. Pero para
entenderlo mejor tendremos que remontarnos primero a su pasado.
Imponente edificio con fines altruistas
Lo que más llama la atención es su tamaño y su
belleza arquitectónica. El Hermitage es un imponente edificio ubicado sobre dos
de los bellos canales de la ciudad de Ámsterdam, el Nieuwe Herengracht y el
Nieuwe Keizersgracht y pertenece al conjunto de edificios Amstelhof sobre la
calle Amstel.
Desde 1681
pertenece a la Diaconía, luego también a la llamada comunidad reformista, tras
la secularización.




